lunes, 23 de abril de 2012

arte salvadoreño


                      CAMILO MINERO
                                                                                                                          



 Se puede decir que su pintura abarca todas las áreas de la vida salvadoreña: Pobreza, goces, campiña, animales, etc... Fue maestro en la Universidad Nacional y dirigió un taller donde pasaron muchos valores jóvenes. El 1996 fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura 1996


Se distinguió por ser uno de los pocos pintores que investigó y teorizó sobre las artes
plásticas. Sus trabajos se encuentran dispersos en revistas y periódicos a lo largo de
Latinoamérica. El grueso de sus obras plásticas están configuradas por líneas diagonales
para expandir un abanico de colores. Esta serie de líneas diagonales o perimetrales como
camilo las llamaba dan tensión a la obra y ayudan a equilibrar los juegos de luz y de sombra.

Camilo Minero ha recibido numerosas premios y distinciones a lo largo de su fructuosa vida,entre ellos el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de El Salvador (2001), donde fue docente durante muchos años; y el Premio Nacional de Cultura, 1996 y a pertenecido a diversos grupos artísticos: Los Independientes (1947), Casa del Arte (1966-1973), Jardín del Arte (1972-1973), Grupo CODICES (1984-1994).

El realismo es una corriente artística en la que se expresó Camilo, y surgió a mediados del S XIX. Se aleja de los temas sobrenaturales, centrándose en la interpretación de la realidad.
Existen diversas clases de realismo: Naturalismo, Realismo crítico, Realismo Social, Realismo


La pintura de Camilo Minero – contracultura

Socialista, Realismo mágico. Camilo Minero abordó los cuatro primeros e incursionó
brevemente en éste último con una serie de obras en las cuales el personaje principal era la
Muerte que se movía entre los vivos “como Pedro por su casa”...
En la presente exposición hemos destacado el dibujo, por ser un elemento fundamental dentro de las artes plásticas. El dibujo es una de las manifestaciones artísticas más antiguas de la humanidad. Su datación se remonta al paleolítico superior (hace aproximadamente 35,000 años) cuando el ser humano representaba animales sobre la superficie rocosa de las cuevas desarrollando un ritual mágico religioso con el objeto de cazar, aspecto que le era vital para la supervivencia.

El dibujo es la culminación de un proceso mental, de una idea, de una sensación, de un
sentimiento, y puede realizarse por medio de puntos, de líneas o trazos logradas por los más
disímiles instrumentos en cualquier superficie.
Se ha seleccionado entre las obras de Minero dibujos de diferentes épocas y estilos, así como otras técnicas como la serigrafía, la seráfica, la xilografía, el mural en las cuales el dibujo es un elemento rector, ricamente expresivo. Muchos dibujos son bocetos para obras mayores sin que pierdan por ello riqueza expresiva y calidad técnica. Por otro lado, son obras de Camilo Minero que el publico podrá observar directamente por vez primera.

Camilo Minero bregó por el indigenismo y las diversas clases de realismo, poniendo acento en la problemática social de nuestros países y destacando la figura de grandes pensadores y
luchadores sociales; de igual manera, puso acento en la identidad cultural de su pueblo.
Camilo Minero no necesitó otro motivo de inspiración que no sea el pueblo, porque su
realidad, su lucha y su esperanza no le han sido ajenas.









                       
                                                      NIÑOS JUGANDO

arte salvadoreño



ROBERTO HUEZO 
 

 DENUNCIAS Y ALEGRIAS EN LAS PINTURAS DE ROBERTO HUEZO


A veces es imposible separar al hombre del artista. Es el caso de Roberto Huezo. Su obra mantiene con su vida una relación simbiótica. En los tiempos de guerra de su país, El Salvador, Huezo fue un ardiente defensor de los derechos humanos y de la libertad y batalló junto a los jesuitas y a organismos internacionales a fin de que se dejara sentir la voz de los pobres, de los marginados y de los humillados por un sistema que les exprime y suelta el bagazo como se hace con cualquier objeto desechable.

Entonces produjo Huezo unos dibujos apasionados y enérgicos, desgarradores, sobre la impotencia del ser humano frente a la barbarie y la violencia cuando esta proviene de las instituciones que se suponen han de cuidar y salvaguardar la vida de sus súbditos. Hombres y mujeres desnudos, abandonados al destino de las metralletas y de los látigos, a la sórdida tenacidad de los verdugos. 

Pero esos tiempos se disiparon y El Salvador recuperó su marcha, como un pueblo que vence sobre el  infortunio creado por sus propios gobernantes. Y en los tiempos de paz, Roberto Huezo tiende una flor de esperanza, incuba los huevos de la germinación simbólica y los hace levitar en un espacio abierto y libre. Son tiempos de sembrar, de cultivar de volver la vista hacia la sorprendente y sorprendida vegetación subtropical de esta tierra de lagos y volcanes. El también detiene su mirada en el cuerpo de una mujer o en un poblado que se alza en la ladera de algún valle y su corazón entonces se regocija con el del campesino, con el obrero que ve que su hijo alcanza la educación soñada. 

La pintura de Roberto Huezo es siempre una huella, un andar, un recorrido del ojo silencioso y anhelante, minucioso, acucioso o intemperante o impaciente ante el dolor y el grito de su pueblo. Así la pintura de Roberto Huezo contiene las vibraciones del momento en que las produce y están marcadas por el mito. Solo una mano entrenada y un espíritu sabio y hondo hacen posible estas pinturas.

 
  Desnudos huellas de una vida

"Lo humanamente posible" y "El baño" son los títulos de las pinturas que son una expresión de las emociones de las modelos.





Estas pinturas reflejan una condición humana, una fragilidad que nace y muere", analiza el pintor, quien asegura que antes de entrar a trabajar se descalza para poder dialogar internamente con el objeto que plasmará.
Huezo describe estas pinturas como dibujos que tienen "el eros sublimado", que no tiene ninguna relación con la pornografía, sino con el erotismo y el amor.
Y es precisamente ese eros lo que lo invita a dibujar y a entrar en contacto con el cuerpo femenino con mucho respeto, dignificando y enalteciendo al ser humano.